jueves, 2 de marzo de 2017

Se lleva a mi amor (Santiago Bernal)








                   

Mi amor y yo estamos juntos todos los días, y a todas horas. Nos encanta estar el uno al lado del otro; en mi caso, sentir que ella está junto a mí, y en el suyo, saber que yo estoy al lado de ella.  Nunca nos cansamos de estar pegados, por más tiempo que nos pasemos unidos de las manos. Nos queremos; nos amamos. Somos ella y yo viviendo en un pequeñito mundo del que incluso para nosotros sobra espacio. No necesitamos más que el nuestro: el que ocupamos los dos.

            Llevamos meses juntos, y aunque se han olvidado de nosotros, nos da exactamente igual. Nos importa muy poco porque no necesitamos a nadie. No hay nada más precioso que compartir tu vida al lado de la persona que amas. Punto. ¿Para qué voy a seguir? He escuchado leer por casa que un hombre también vivía en un pequeño espacio, pero tenía todo lo necesario para ser feliz: tenía a su chica, y así decía en esa historia titulada “Todo lo necesario para ser feliz”: No sé qué tal andaré de salud, ni me importa; sé que tengo poco dinero, pero me es indiferente. Amor ya tengo, como he mencionado. Lo encuentro cada vez que miro a la parte derecha y veo a mi amada, cuando abro una novela de amor y sus palabras me sumergen en un apacible mundo apartado de jaleos, tristeza y guerra; y entonces me doy cuenta que a mi chica no la cambio por nada del mundo, que todos los poemas me recuerdan a ella y que la amo con locura. Es el pilar fundamental de esta, mi vida, y quizá por ello, mis ojos siempre se dirigen a ella en primer lugar…

            Cuando miro a la parte derecha, la veo a ella, y entonces siento una placentera sensación que me acalora, pero que al mismo tiempo, me mantiene sonriente de por vida. Estoy muy de acuerdo con lo que dice ese hombre en la historia. Él no cambiaría a su chica por nada, yo ni siquiera me he planteado nunca la posibilidad de cambiarla. Solo ahora, al contarlo, me entran escalofríos. Ella lo es todo, y para un todo nunca existe un nada. Siempre. Por y para siempre.

            Si algún día se diera el caso de que…

            ¡Eeeh! ¿Qué pasa?

            Noto un fuerte tirón en la mano, y muy doloroso, como si algo me rasgara. Es como si me hubiesen partido por la mitad en un simple segundo, y… mi chi… ¡¡¡SE LLEVAN A MI AMOR!!!

            ¡¡SUÉLTALA!!

            Me la han quitado de la mano a la fuerza. ¡Yo la tenía agarrada y me la han quitado!

            No sé qué están haciendo con ella, ¡pero no puedo hacer nada por impedirlo!

            ¡¡SUÉLTALA!!

            ¡No puedo moverme ni hacer nada!

            ¡¡NO LA TOOOQUES!!

            No. Creo que… No, ¡nooo!

            Se la lleva. ¡Se lleva a mi amor!

            ¡Tienes que devolvérmela! ¡No me la quites, TE LO SUPLICO!

            Veo que avanzan, ¡que me la quita! ¡Y ella quiere estar conmigo! ¡¡QUEREMOS ESTAR JUNTOS!! ¡¡Queremos seguir estando unidos!!

            No te la lleves, por favor. ¡Llévame a mí, pero que ella no sufra! ¡Mátame a mí! Te doy un brazo, una pierna, ¡TE DOY TODO A CAMBIO DE ELLA! Por favor… No te lleves a mi amor.

            Ya no están. Se la ha llevado.

            No tengo fuerzas ni para decirlo. Es que… ¡¡ME LA HA QUITADO!! Quiero a mi amor, ¡¡DEVUÉLVEME A MI AMOR!! ¡DEVUÉLVEMELAAAAA!

            Ya no no ya no la tengo.

            ¡¡MI AMOR!!

            No la veré más, ¡ya no estará conmigo!

            ¡¡AYUDAAAA!!

            Puede que esté sufriendo mucho, ¡no sé qué hace con ella!

            Ya no podré agarrar su manita.

            ¡¡POR FAVOR!!

            Y cuando mire al lado derecho ya no estará, solo un vacío inmenso a pesar de vivir en algo tan reducido. ¡¡PARA MÍ SERÁ TODO UN MUNDO!! ¡¡TIENES QUE DEVOLVERME A MI AMOR!! ¡¡Un minuto sin ella y ya me estoy muriendo!!

            ¡¡Vuelven!! ¡¡Síiiiii!! Veo que vuelven, pero… ¿Y mi amor?

            Veo al hombre que se la llevó, pero ella no viene con él.

            ¡¡¿¿DÓNDE ESTÁ??!!

            Me…

¡¡Eeeh!! ¡Quita! ¡Suéltame! ¡No me pongas las manos encima! ¿Dónde está mi chica? ¡Devuélveme…!

¡AaaaAaaAAAAAaau!

Me… ¡AAAAaa!

¡Me arranca la piel a cachos!

¡¡Nooo!! ¡Suéltame!

¿Le hiciste esto a ella? ¿SE LO HICISTE?

¡DéeeeeJaaaMEEEEEE!

¿Adónde me llevas? ¡¡SUÉLTAME!!

Me agarra a la fuerza y me lleva con él.

¡¡Llévame con mi amor!! Me da igual que me hayas quitado de mi casa, pero llévame con ella. ¡¡POR FAVOR!!

-Tú estás muy mal hecho –me dice-. No sirves para nada.

Pisa una palanca y me tira a un mundo tan oscuro como sus entrañas.

Voy cayendo igual que una pluma, a un lado y a otro, a un lado y a otro, como la batuta de un director de orquesta pero en manos de un sonámbulo al que le pesan los brazos para moverla. La caída se me hace eterna, hasta que al fin, llego a su tope.

Hay algo mojado, y entonces parte de mi cuerpo se encoge, se arruga inmediatamente nada más contactar con ello.

Mi amor…, pienso. Me da igual lo que me ocurra, ya estoy débil y no tengo ninguna ilusión por nada. ¿Me voy a morir? Adelante: firmo ahora mismo; y me es indiferente que mi muerte sea lenta y dolorosa, no puede dolerme tanto como saber que ella ya no está aquí, y que puede estar sufriendo en manos de ese señor malvado.

Quisiera llorar (eso sí), y mucho, pero no puedo hacerlo. Quisiera salir de aquí, ir en busca de mi chica y rodearla con mis brazos, pero tampoco puedo. No puedo hacer nada, solo esperar hasta que me llegue la hora de desaparecer. Pueden pasar días, semanas, e incluso meses. Tendré que estar quieto, cada vez tendré menos fuerzas y menos ganas de vivir. Me la ha quitado, pero ella jamás desparecerá.

Me gustaría que de muerto también pudiera pensar en ella. Sería maravilloso, y que cuando…

Un momento… ¡La puerta se abre!

Algo cae. Va bajando poco a poco, como bajé yo. No puedo distinguirlo bien, pero se mueve de un lado a otro, y cada vez lo tengo más…

Es la cara de… ¡ES MI AMOR!

¡¡CARIÑO!!

¿Cuántas veces soñé con poder hacer algo más que pasarnos la vida agarrados de la mano? ¡¡Muchas!! Y ahora no solo ha regresado, sino que además la tengo encima de mí, ¡y eso significa que podré besarla todo el tiempo que quiera, y ella a mí!

A cada uno de nosotros nos falta un pedacito de nuestra mano porque el mismo salvaje que nos dibujó ahora nos ha recortado, ¡y muy mal hecho!

Ya no tenemos casa, mi amor, ¡pero volvemos a estar juntos! Somos dos muñequitos de papel, pero dos muñequitos de papel que se aman, y ya no te separarán de mí, cariño. ¡TE LO JURO!

Ahora puedo sentir tu cara con mi cara, tus labios con los míos; tu cuerpo con mi cuerpo. Tu amor para mí y mi amor para ti.

Siempre juntos, mi amor. Siempre.

El tiempo que nos quede aquí estaremos juntos.  

                    




































         











4 comentarios:

  1. Buen viernes amigo , vaya , vaya , me tienes sorprendida , un relato donde el AMOR en tus letras lo es todo , bueno no me voy a poner a filosofar es un relato-poema y como tal te diré que solo veo en él una carga inmensa de querer amar y ser amado en unos niveles que no quedan , pero que sería bonitos llevar a la realidad . Esta nueva faceta esta interesante y si mezclas amor , terror y suspense ya tienes un éxito asegurado ajajjajajaj así que ponte en marcha que ya el próximo libro tienes que ir calentando
    motores.
    Un besote amigo y gracias por ese detalle del día 1 fue una pero muy agradable sorpresa gracias amigo , cuídate y mejorate rápido muchos besos.

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    1. Holaa, Campirela. Sí, es mucho amor. Cuando escribo como Santiago Bernal es todo amor. Es que me imaginé dos muñequitos unidos, sin nada pero con todo a la vez. Se tenían el uno al otro y eran felices así, pero llegó la hora de separarlos y romper su corazoncito de papel, y me dio tristeza escribirlo. La basura es como decir que después se encuentran en muerte y ya no se separarán nunca, así que vuelve la felicidad. Jajajaja, sí, a veces mezclo los dos géneros, solo que hoy en día tengo más en mente las historias de amor que las de terror; de miedo no me sale nada ahora, pero saldrá. Miles de gracias a ti, a mí también me encantó. Sabía que al mirar el blog vería tu comentario. Siempre está y nunca fallas. Un besazo para ti y feliz fin de semana. Sí, me recuperaré muy pronto. Prometido. Nos vemos pronto por tu blog :) :)

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  2. Pero bueno, qué salvaje, cortarles las manitas...eres un romántico empedernido. Me gusta tb Santiago Bernal.

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    1. Muchas gracias. Me alegra que Bernalito también te guste, pero no me cambies por él, jajajaja, que ya tiene su propio blog y lo voy a echar de aquí :)

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