miércoles, 29 de marzo de 2017

La vida sin mí (Santiago Bernal)

                                             
                   
                                                                 

Escribí este mini relato (perdón, que lo escribió Bernalito, y si no lo digo luego me lo tira en cara) en el año 2015. Fue para uno de los pocos concursos a los que me he presentado (de los que se ha presentado Bernalito) y de esos en los que el voto te lo dan los amigos por ser supermegaespecial y chachiguay, que poco importa lo que escribas, sino la gente que tengas.

            Como Bernalito era supermegaespecial y muy chachiguay, creo que tuvo un voto, y ya no estoy muy seguro si en verdad fue voto o el +1 de Goggle; el caso es que quedó el primero por abajo (o más abajo).

            A pesar de ser corto (me refiero al texto) Bernalito tuvo que recortarlo aún mucho más porque después de escrito se enteró que solo se permitían cien palabras; pero no cien palabras cualquiera: ¡¡Cien palabras chachiguays!! Y Bernalito envió noventa y nueve y una coma de regalo…

            Bromas aparte, en su día me pregunté por qué mi mini relato solo había tenido un punto, o ni siquiera eso. Si porque no servía para escribir o era cierto eso de que tenía que ser la caña de España para recibir puntuación. Me lo pregunté, pero a los tres cuartos de hora se me pasó y seguí escribiendo.

            Paso de los concursos. Creo que nadie somos nadie para decidir si un relato tiene que ganar o perder. Más de una vez he mencionado que la guapura está en los ojos de quien la quiere ver, y en una fila de personas bellas hasta la más fea puede llevarse el primer premio, porque todas son feas y todas son guapas, y solo los ojos del jurado se contradicen entre ellos.  

            Si una persona tiene la nariz torcida, una oreja doblada y le falta un ojo, ¿nadie puede decir que es una persona bella? ¿Qué le impide ser la más guapa del mundo? Entonces que me expliquen si una, dos, tres, o hasta cuatro faltas de ortografía, pueden decidir si alguien vale o no para escribir, y si por un error o un defecto de fábrica todo lo demás deja de valer.

            Que sigáis escribiendo, que todos metemos la pata y la pataza. Y si os presentáis a algún concurso y no ganáis, colgad el relato en el blog, que queda muy bonito.

            Os enseño este relatito porque el sábado hay una reunión de escritores y gente que escribimos, y leeré este relato en el tiempo que me concedan.

            Allí no ganará nadie. No hay diferencia entre el mío o los treinta restantes. O igual sí: en los oídos de quien lo escuche.

            Gracias.

                                                                     La vida sin mí


Deja emerger en mí la locura de creer no perderte, que me lo crea como el que no sabe que la prestidigitación solo es el arte de ilusionar, pero que en verdad no es nada. Tú tienes una fuerza sobrenatural por naturaleza y haces que cualquiera que te mire se ciegue hasta rebosar de felicidad; sin embargo, yo solo sirvo para hacer daño.

Me paso noche tras noche en penumbra. Nadie que no esté loco la pasaría a mi lado; tú enamoras, yo doy asco. A tu alrededor  todo es una maravilla que deleita hasta al más de los apagados ánimos, pero yo provoco bajones, depresión y hasta el deseo a la muerte.

He visto a dementes arrojarse al vacío en plena noche solo para poner fin a su dolor, a hombres convertirse en auténticas bestias mientras me contemplaban con ojos inyectados en sangre… Asesinaron por mi culpa: los incité al crimen.

¿Tú podríais vivir en paz sabiendo que le has hecho daño a alguien? Yo no, por lo tanto este es mi anunciado fin. De seguir viva solo conseguiría daño para el mundo entero, y también dolor para ti, y debes de seguir resplandeciendo a la vez que proclamas alegría a la vida; la oscuridad se extinguirá con mi autodestrucción, y como mi miedo a perderte se hace realidad al dar el paso decisivo y adecuado, entonces has de saber que te quise, te quiero, y te querré siempre, mi querido Sol. Solo te pido que me recuerdes como a aquella compañera del universo que no volverá a verte pero que sí te sentirá en el infinito amanecer que, desde ahora, verá el mundo.

Adiós, amor.

Tu Luna.

viernes, 10 de marzo de 2017

Presentación de Al borde de la locura (Casa Revilla. Valladolid)

Quiero agradecer públicamente el apoyo que he recibido para que esta presentación haya sido posible; y no solo a las personas que han acudido y podéis ver en las fotos (que como siempre quedarán a kilómetros unas de otras porque el blog no me quiere), sino a medio Twitter que se ha encargado de publicitar el libro día a día, y así durante mes y medio. Han sido más de 250 tuits, más o menos el mismo número de RTs, tanto en grupos como de forma personal; a la gente que lo ha recomendado en Google +, incluso sé que también en Facebook aunque es una red que dejé a un lado hace tiempo. A la publicidad que se ha hecho en Valladolid y por supuesto a los que han estado a mi lado en este día tan especial y tienen el libro en sus manos. A vosotros por leerme, comentar y darme una oportunidad.
Solo ha sido la primera, la siguiente si todo va bien será en Fuenlabrada, porque el tren de Al borde de la locura parará en cada estación.
Nos vemos. Gracias.





                               


                                                           

           
                                                         




                                                                   




                                                           




                                                                           




                                                                       



                                                                       




                                                                         




                                                                       


                                                                           



                                                                           



                                                                     



                                                                       



           
                                                                         




























































































domingo, 5 de marzo de 2017

Presentación de "Al borde de la locura"

             

Ediciones Atlantis y yo os esperamos este viernes 10 de marzo en Casa Revilla (Valladolid) para la presentación y firma de mi libro "Al borde de la locura". Será a las 19:00h. ¡Os esperamos a todos!

 
                    Al borde de la locura

 
Ediciones Atlantis
218 pág
16€
En papel desde el 10 de marzo






















jueves, 2 de marzo de 2017

Se lleva a mi amor (Santiago Bernal)








                   

Mi amor y yo estamos juntos todos los días, y a todas horas. Nos encanta estar el uno al lado del otro; en mi caso, sentir que ella está junto a mí, y en el suyo, saber que yo estoy al lado de ella.  Nunca nos cansamos de estar pegados, por más tiempo que nos pasemos unidos de las manos. Nos queremos; nos amamos. Somos ella y yo viviendo en un pequeñito mundo del que incluso para nosotros sobra espacio. No necesitamos más que el nuestro: el que ocupamos los dos.

            Llevamos meses juntos, y aunque se han olvidado de nosotros, nos da exactamente igual. Nos importa muy poco porque no necesitamos a nadie. No hay nada más precioso que compartir tu vida al lado de la persona que amas. Punto. ¿Para qué voy a seguir? He escuchado leer por casa que un hombre también vivía en un pequeño espacio, pero tenía todo lo necesario para ser feliz: tenía a su chica, y así decía en esa historia titulada “Todo lo necesario para ser feliz”: No sé qué tal andaré de salud, ni me importa; sé que tengo poco dinero, pero me es indiferente. Amor ya tengo, como he mencionado. Lo encuentro cada vez que miro a la parte derecha y veo a mi amada, cuando abro una novela de amor y sus palabras me sumergen en un apacible mundo apartado de jaleos, tristeza y guerra; y entonces me doy cuenta que a mi chica no la cambio por nada del mundo, que todos los poemas me recuerdan a ella y que la amo con locura. Es el pilar fundamental de esta, mi vida, y quizá por ello, mis ojos siempre se dirigen a ella en primer lugar…

            Cuando miro a la parte derecha, la veo a ella, y entonces siento una placentera sensación que me acalora, pero que al mismo tiempo, me mantiene sonriente de por vida. Estoy muy de acuerdo con lo que dice ese hombre en la historia. Él no cambiaría a su chica por nada, yo ni siquiera me he planteado nunca la posibilidad de cambiarla. Solo ahora, al contarlo, me entran escalofríos. Ella lo es todo, y para un todo nunca existe un nada. Siempre. Por y para siempre.

            Si algún día se diera el caso de que…

            ¡Eeeh! ¿Qué pasa?

            Noto un fuerte tirón en la mano, y muy doloroso, como si algo me rasgara. Es como si me hubiesen partido por la mitad en un simple segundo, y… mi chi… ¡¡¡SE LLEVAN A MI AMOR!!!

            ¡¡SUÉLTALA!!

            Me la han quitado de la mano a la fuerza. ¡Yo la tenía agarrada y me la han quitado!

            No sé qué están haciendo con ella, ¡pero no puedo hacer nada por impedirlo!

            ¡¡SUÉLTALA!!

            ¡No puedo moverme ni hacer nada!

            ¡¡NO LA TOOOQUES!!

            No. Creo que… No, ¡nooo!

            Se la lleva. ¡Se lleva a mi amor!

            ¡Tienes que devolvérmela! ¡No me la quites, TE LO SUPLICO!

            Veo que avanzan, ¡que me la quita! ¡Y ella quiere estar conmigo! ¡¡QUEREMOS ESTAR JUNTOS!! ¡¡Queremos seguir estando unidos!!

            No te la lleves, por favor. ¡Llévame a mí, pero que ella no sufra! ¡Mátame a mí! Te doy un brazo, una pierna, ¡TE DOY TODO A CAMBIO DE ELLA! Por favor… No te lleves a mi amor.

            Ya no están. Se la ha llevado.

            No tengo fuerzas ni para decirlo. Es que… ¡¡ME LA HA QUITADO!! Quiero a mi amor, ¡¡DEVUÉLVEME A MI AMOR!! ¡DEVUÉLVEMELAAAAA!

            Ya no no ya no la tengo.

            ¡¡MI AMOR!!

            No la veré más, ¡ya no estará conmigo!

            ¡¡AYUDAAAA!!

            Puede que esté sufriendo mucho, ¡no sé qué hace con ella!

            Ya no podré agarrar su manita.

            ¡¡POR FAVOR!!

            Y cuando mire al lado derecho ya no estará, solo un vacío inmenso a pesar de vivir en algo tan reducido. ¡¡PARA MÍ SERÁ TODO UN MUNDO!! ¡¡TIENES QUE DEVOLVERME A MI AMOR!! ¡¡Un minuto sin ella y ya me estoy muriendo!!

            ¡¡Vuelven!! ¡¡Síiiiii!! Veo que vuelven, pero… ¿Y mi amor?

            Veo al hombre que se la llevó, pero ella no viene con él.

            ¡¡¿¿DÓNDE ESTÁ??!!

            Me…

¡¡Eeeh!! ¡Quita! ¡Suéltame! ¡No me pongas las manos encima! ¿Dónde está mi chica? ¡Devuélveme…!

¡AaaaAaaAAAAAaau!

Me… ¡AAAAaa!

¡Me arranca la piel a cachos!

¡¡Nooo!! ¡Suéltame!

¿Le hiciste esto a ella? ¿SE LO HICISTE?

¡DéeeeeJaaaMEEEEEE!

¿Adónde me llevas? ¡¡SUÉLTAME!!

Me agarra a la fuerza y me lleva con él.

¡¡Llévame con mi amor!! Me da igual que me hayas quitado de mi casa, pero llévame con ella. ¡¡POR FAVOR!!

-Tú estás muy mal hecho –me dice-. No sirves para nada.

Pisa una palanca y me tira a un mundo tan oscuro como sus entrañas.

Voy cayendo igual que una pluma, a un lado y a otro, a un lado y a otro, como la batuta de un director de orquesta pero en manos de un sonámbulo al que le pesan los brazos para moverla. La caída se me hace eterna, hasta que al fin, llego a su tope.

Hay algo mojado, y entonces parte de mi cuerpo se encoge, se arruga inmediatamente nada más contactar con ello.

Mi amor…, pienso. Me da igual lo que me ocurra, ya estoy débil y no tengo ninguna ilusión por nada. ¿Me voy a morir? Adelante: firmo ahora mismo; y me es indiferente que mi muerte sea lenta y dolorosa, no puede dolerme tanto como saber que ella ya no está aquí, y que puede estar sufriendo en manos de ese señor malvado.

Quisiera llorar (eso sí), y mucho, pero no puedo hacerlo. Quisiera salir de aquí, ir en busca de mi chica y rodearla con mis brazos, pero tampoco puedo. No puedo hacer nada, solo esperar hasta que me llegue la hora de desaparecer. Pueden pasar días, semanas, e incluso meses. Tendré que estar quieto, cada vez tendré menos fuerzas y menos ganas de vivir. Me la ha quitado, pero ella jamás desparecerá.

Me gustaría que de muerto también pudiera pensar en ella. Sería maravilloso, y que cuando…

Un momento… ¡La puerta se abre!

Algo cae. Va bajando poco a poco, como bajé yo. No puedo distinguirlo bien, pero se mueve de un lado a otro, y cada vez lo tengo más…

Es la cara de… ¡ES MI AMOR!

¡¡CARIÑO!!

¿Cuántas veces soñé con poder hacer algo más que pasarnos la vida agarrados de la mano? ¡¡Muchas!! Y ahora no solo ha regresado, sino que además la tengo encima de mí, ¡y eso significa que podré besarla todo el tiempo que quiera, y ella a mí!

A cada uno de nosotros nos falta un pedacito de nuestra mano porque el mismo salvaje que nos dibujó ahora nos ha recortado, ¡y muy mal hecho!

Ya no tenemos casa, mi amor, ¡pero volvemos a estar juntos! Somos dos muñequitos de papel, pero dos muñequitos de papel que se aman, y ya no te separarán de mí, cariño. ¡TE LO JURO!

Ahora puedo sentir tu cara con mi cara, tus labios con los míos; tu cuerpo con mi cuerpo. Tu amor para mí y mi amor para ti.

Siempre juntos, mi amor. Siempre.

El tiempo que nos quede aquí estaremos juntos.